TAREA 1.3. Cómo trabajamos estos procesos en el aula
TAREA 1.3. Cómo trabajamos estos procesos en
el aula
Como bien dicen, cada maestrillo tiene su librillo y en cada clase los
docentes utilizaremos unas u otras herramientas cuyo funcionamiento dependerá
de muchas variables. A continuación, no hablaré de una actividad concreta, sino
de una herramienta que creo que ayuda tanto con las funciones ejecutivas, como
con la atención y la percepción visual. La utilizo normalmente a diario, por
ello, forman parte de mi docencia en general pero no de días concretos. Es
cierto, que durante un tiempo funciona, pero luego debes variar el formato o el
aspecto para que siga siendo efectiva. Pero, de momento en este primer
trimestre yo he utilizado:
- Nombre de la actividad: organizador
de tareas.
- Edad a la que va dirigida: desde
3º a 6º de primaria.
- Objetivos de la actividad: ser
conscientes de las actividades a realizar y una estimación de la duración de
las mismas.
- Descripción de la actividad. En
la web classroomscreen se proyecta un cuadro de texto. En él
escribo: horario del día y enumero las actividades que se van a realizar. Una
vez la actividad se realiza, se tacha de la lista.
- Relación con los procesos de atención,
procesamiento de la percepción visual y funciones ejecutivas. En primer lugar, esta rutina ayuda a los
alumnos a anticipar lo que va a acontecer. Después, en relación a la atención...
Disponer de una estructura
clara: Ayuda a focalizar la atención hacia un único estímulo relevante en
el aula.
Indicador visual del progreso:
Tachar las actividades realizadas proporciona un refuerzo visual que mantiene
el interés y permite a los participantes concentrarse en el siguiente objetivo.
Esto también favorece a la percepción visual.
Reducir la sobrecarga
cognitiva: Tener el horario visible evita que los alumnos tengan que
recordar qué va después, lo cual facilita el mantenimiento de la atención en la
tarea actual.
En relación a la percepción visual...
Organización del texto:
Facilita el procesamiento visual, ayudando a los alumnos a identificar
rápidamente la información clave (número de página, ejercicio, etc.).
Contraste visual (tachado):
La acción de tachar actividades actúa como un cambio visual claro, lo que
refuerza la percepción de progreso y les ayuda a interpretar el estado actual
de las tareas y reconocer qué es lo restante.
Por último, en referencia a las funciones ejecutivas...
Planificación: Como he
comenzado diciendo, presentar el horario del día permite anticiparse a lo que
sucederá, ayudando al alumno a planificar y organizar.
Control inhibitorio: Al
visualizar el progreso y saber qué sigue, los estudiantes pueden aprender a
manejar la espera o anticipación, centrándose en la tarea presente antes de
pasar a la siguiente.
Flexibilidad cognitiva:
Si hay cambios en el plan, estos pueden ser comunicados fácilmente mediante
modificaciones en la lista (incluso eligiendo un color de resaltado), promoviendo la adaptación a nuevas
condiciones.
Auto-control: Al revisar
la lista y observar el progreso (actividades tachadas), los
participantes desarrollan habilidades de autorreflexión y evaluación de sí
mismos y el trabajo desarrollado.
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